jueves, 10 de marzo de 2011

Batiburrillo

¡Qué largas se hacen las semanas de domingo a domingo!

Y así vamos a estar hasta final de liga...

Es lo que tiene llevar 7 temporadas consecutivas jugando 3 competiciones alamismavé hasta sus (casi) últimas eliminatorias.

Ya no tenemos ni Copa ni UEFA. Sólo nos queda la liga y, encima, ésta está siendo demasiado frustrante.

En estos días, la actualidad del gran equipo del sur de España no anda precisamente a toda máquina pero hay varias cosas que me gustaría comentar en este cajón desastre que es este post.

Primero, que ya parece que se nos olvidó -para lo bueno y para lo malo- la trascendental derrota en San Mamés y ya estamos más cerca del partido del próximo domingo (21 h.) frente al FC Barcelona.

Partido dificilísimo. Se me antoja imposible. El Barça lleva unos años en un plan que hace que todos los equipos -incluido la mafia galáctica- disputen la liga con 6 puntos menos.

Pero para este partido se unen una serie de circunstancias que hacen que ganarle al Barcelona sea ahora un "poquito" más asequible.

Vienen de disputar un partido -siempre complicado- de Champions frente al Arsenal, con todo el cansancio físico y psicológico que eso conlleva. Un partido en el que sufrieron más de lo previsto frente a un equipo que no tiró ni una sola vez a la portería de Valdés (el gol fue en propia meta de Busquets).

También es una realidad que el Barça, que sigue ganando, cada vez lo hace con un poco más de dificultad, propio de un equipo que lleva tres temporadas impresionantes y dónde su columna vertebral disputó el pasado verano un mundial hasta el último partido.

El otro aspecto a reseñar es que al Sevilla no le queda otra que la liga. Por tanto, eso hace pensar que los jugadores lo darán todo para llevarse los tres puntos y pondrán la intensidad y actitud propias de un equipo que descansa toda una semana y que tiene a sus jugadores más frescos que los azulgranas.

Para este partido, sin querer dármelas yo de entrenador, propondría una estrategia parecida a la que dispuso Manzano ante el Villarreal en copa. Ya que son equipos parejos en su concepción del fútbol (salvando las distancias), con mucho toque y movilidad de medio centro para arriba, pondría una tela de araña defensiva con cuatro centrales y un líbero trabajando de tercer central cuando sea necesario.

Hay que anular el potencial ofensivo del Barcelona y esperar que el ataque sevillista dé los frutos que nos tiene acostumbrados. Aunque este planteamiento se hizo cuando no estaban todavía en nuestras filas ni Rakitic ni Medel y es cierto que Manzano es un creyente acérrimo del 4-4-2.

El domingo se verá pero si se consiguen los tres puntos (los tres) no me pesaría tanto la derrota del pasado domingo.

Otra cosa, mariposa.

Luis Fabiano se lesionó el domingo y, a pesar de lo que me temía al verla por la tele y con las manos en la cara, afortunadamente se queda en un desgarro severo de músculo semitendinoso a nivel distal y estará parado seis semanas. Afortunadamente.

Por cierto, que el twitter del brasileño se ha convertido en las últimas semanas en su jefe de prensa personal.

También quiero recomendar la entrevista que le hace el periodista Roberto Arrocha a Sergío Sánchez en orgullodenervion.com. Zas en toda la boca, una vez más, al siempre bien informado Víctor Fernández.

Por último, buenas y malas noticias en la eliminatoria de ayer de Champions entre Schalke 04 y Valencia CF. Buenas porque es una alegría ver a nuestros hermanos alemanes felices por pasar la eliminatoria. Malas porque el Valencia se dedicará única y exclusivamente a la liga. Creo, a diferencia del Villarreal, que los chés no van a flaquear -no lo han hecho con tres competiciones- en lo que queda de liga, con lo que todos los equipos con posibilidades matemáticas van a pelear por sólo una plaza de Champions.

Aunque sigo pensando, y conforme pasan las semanas todavía más, que clasificarse entre los cuatro clasificados, aunque los números nos sigan diciendo que todavía es posible, es una quimera.

De momento, hay que ganar el domingo.

Sí o sí.

Nota: Interesantísimo se presenta el debut televisivo de esta noche, en Sevilla FC TV a partir de las 22:30h, del programa radiofónico Palabra de fútbol, dirigido y presentado por Antonio Oliver. Entrevistas intimistas y más humanas, dejando a un lado, en la medida que se pueda, todo lo que rodea a la pelota.

Primer invitado, Jose María del Nido.

Ya estoy viendo a los periolistos de esta ciudad, libreta en mano, empapándose del programa de esta noche.

domingo, 6 de marzo de 2011

Nos ha vuelto a mirar un tuerto... o no

Se me acaban los recursos para describir el nuevo capítulo de esta pesadilla que estamos viviendo los sevillistas durante toda esta temporada.

Cuando más esperanzados estábamos en engancharnos a unas posibilidades reales de meternos en cualquier pelea por competición europea, obtenemos un nuevo mazazo.

Es cierto que nuestro equipo no mereció el resultado con el que finalizó el partido pero, desgraciadamente, llevamos ya muchos partidos viviendo lo que vivimos ayer, aunque no con tanta mala suerte.

Además, ayer se tuvieron que alinear siete planetas y ocho satélites para que sucediera lo que sucedió.

No es normal que a los 10 minutos de partido te quedes sin tu delantero más en forma y tengas que sustituirlo por un Kanouté que realizó, en el día de ayer, el peor partido que le recuerdo con nuestra camiseta.

No es normal que en la jugada del primer gol, la que menos peligro llevaba, nuestro mejor central en este momento se meta un gol en propia meta.

Si a eso le añades que nuestro único delantero centro se lesiona (¿de gravedad?) en otra jugada aislada, que un central experimentado hace un penalti de juvenil, pierdes los tres puntos contra un rival directo y pierdes el gol average particular, el partido era para haberse quedado en casa.

Comentaba con un amigo que no es normal la mala suerte que estamos teniendo esta temporada y él me respondía que esto ya no se le puede achacar a la mala suerte.

Y posiblemente tenga razón.

Volvemos a regalar dos goles y así es IMPOSIBLE.

No hicimos mal partido pero no concretamos las dos más claras que tuvo Kanouté y encima nos empeñamos en facilitarle los goles al contrario.

Y así no hay manera.

No tengo ganas de profundizar más en el partido.

Eran muchas las ganas que tenía de una victoria en San Mamés y me quedo con la cara de tonto.

Otra vez más.

Había una vez un circo...

Y es que en un circo siempre hay leones...


y payasos con trompetas.


En los que nos ocupa, los leones a los que nos enfrentamos esta tarde a partir de las 7 de la tarde medirán realmente el listón (y así hasta el final) al que podemos llegar en esta temporada.

Una cancha difícil dónde el equipo de nuestro querido Jokin está marcándose una magnífica temporada.

Decía Manzano ayer en la rueda de prensa que éste será un partido que marque anímicamente nuestras posibilidades, además de ser un encuentro de más de 3 puntos por ser, el Athletic, un rival directo en nuestras aspiraciones.

Se me antoja difícil por varias cosas: por el nivel mostrado este año por los bilbaínos, por lo que empuja ese equipo alentado por su afición, por el arbitrito de turno (el "querido" Álvarez Izquierdo) y su valor para manejar el encuentro, por el propio Sevilla y su notable mejoría de los últimos partidos.

Ya no quedan distracciones que no nos permitan centrarnos en la liga. Así que hay que darlo todo hoy en San Mamés porque si no la semana será muy larga.

Espero que ese optimismo moderado que expresó ayer nuestro entrenador se confirme en agallas, convicción y motivación en la plantilla para salir victoriosos del partido de hoy.

Porque ya sólo nos vale sumar de tres en tres. Sobre todo después de lo visto ayer en el Calderón; si ganamos nos acercamos al Villarreal y mantenemos la distancia con el Atlético pero si perdemos mantenemos la distancia con Villarreal y se nos alejan Atlético y Athletic.

Obviamente, prefiero lo primero.

Dicho esto, no puedo olvidarme de los payasos con trompetas.

Un payaso (del italiano pagliaccio), es un personaje estereotípico representado comúnmente con vestimentas extravagantes, maquillaje excesivo, pelucas llamativas y zapatones. Generalmente se le asocia con un artista de circo, cuya función es hacer reír a la gente, gastar bromas, hacer piruetas y en ocasiones trucos divertidos.

Yo conozco a uno que además sale con trompeta. Debe ser el único payaso del mundo que sale en la TV y habla por la radio, para, además, decir cosas que lo único que hacen es que te partas la caja de risa.

Ya he hablado de payasos con trompetas.

Ahora hablaré de Víctor Fernández.

Lamentable periodista que lleva una carrerita hacia ninguna parte y que ha cogido la errónea línea de soltar constantemente, basura disfrazada de embuste para intentar derribar los cimientos del Sevilla FC -iluso, él-.

Lo de esta semana ha sido de traca. Lo que ha soltado el siempre bien informado Víctor Fernández, y que su "compañero" Roberto Arrocha se ha encargado de aclarar, sobre Sergio Sánchez no puede ni debe tolerarse.

A este tipo le deben dar un correctivo -disciplinario- desde varios frentes. Desde Sergio Sánchez, como damnificado, hasta el Sevilla FC como entidad, pasando por COPE como empresa dónde éste "trabaja".

No podemos permitir que este tipo siga sin levantarse e irse, que ya lo debería haber hecho hace tiempo.

Nota: Mucho ánimo a Miki Roqué, a su familia y seguro que este duro trance lo superará y volverá jugar al fútbol.

jueves, 3 de marzo de 2011

Este es el club señor

Tengo amigos, pocos, que son del equipo presidido por el Ser Superior y, en los últimos tiempos, les digo que afortunadamente España es cada vez más culé (todos aquellos que no poseen la gracia de ser sevillistas, claro).

Y añado que, en este país que se mantiene unido por el fútbol y El Corte Inglés, cada vez hay más antimadridismo.

No hace falta que recuerde los enésimos episodios, pasados y recientes, de robo a mano armada en cueva propia y casa ajena. El último, en semifinales de Copa de este 2011.

Pero al margen de lo estrictamente deportivo, los seres superiores, ladrones de guante blanco ellos, han ido y todavía siguen yendo por el mundo futbolístico de club señor.

Ea, pues toma.

MARCA 03-03-11


La portadita del panfleto más leído en este país (así nos va) deleita con un nauseabundo e irrespetuoso "Vuelve Manolo el del récord. 96 puntos - 0 ligas".

Este es el club que lleva predicando a los cuatro vientos que es el club del señorío y el saber estar.

Cierto es que esto no lo dice el Madrid. Pero lo dice su propaganda extraoficial, que al fin y al cabo es lo mismo y por ello no necesitan de radio, periódico y, ahora, televisión. Tienen a Inda y sus secuaces para verter toda la mierda que deseen sin mancharse las manos.

Y si alguien se desmarca de la corriente galáctica, ellos actúan así. Cierran, boicotean, amenazan a todo aquel que se dedique a hacer lo contrario de lo que ellos hacen: destapar toda la basura que echan a diario.

Esto es una mafia muy difícil de parar pero la blogosfera sevillista es una bola de nieve, cada vez más grande, que debe hacerse fuerte para escudar a todo lo que rodea al Sevilla FC y denunciar todo lo que huela a madridismo rancio y mafioso.

Porque todo buen sevillista que se precie no puede compartir sentimientos con el equipo de la capital.

Eso es lo que pienso y eso es lo que digo.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Se echaba de menos algo así


Hacía tiempo que no disfrutábamos de una victoria tan balsámica como la que vivimos los sevillistas en la fría noche de ayer en la bombonera de Nervión.

Ya era hora.

El partido tiene una sola lectura: partido totalmente controlado por el Sevilla FC con unas estadísticas de posesión de balón (me gustaría verlas) brutales pero que se allanó, y bastante, con el penalti y expulsión de Eguren.

Es cierto que Luis Fabiano tuvo una muy clara minutos antes que podía haber abierto el marcador pero se estrelló ante el portero asturiano.

Hizo el Sevilla un partido serio que me deja muy buenas sensaciones.

Javi Varas no se estrenó (creo que ni sudó la camiseta) y eso siempre es buena noticia.

La defensa va ganando entereza con Fazio (pedazo de futbolista) y Escudé (se agranda cuando está junto al argentino) como centrales. Fernando Navarro está volviendo a ser un gran lateral de nuevo (estaba cansado de ver partidos lamentables del catalán) y eso es bueno para el equipo. Dabo, dentro de sus limitaciones técnicas y tácticas, desarrolló un partido correcto.

Rakitic y Medel (gracias, Monchi) son indispensables en el once titular. Ayer el croata jugó como quiso, dando pases al primer toque y en profundidad (véase el pase de gol a Negredo).

El chileno es un crack. Que vendrán partidos malos de Gary, incluso rachas, por supuesto. Pero, a día de hoy, este jugador tiene que jugar aunque le falten las dos piernas.

Las bandas mejoran. Aunque Perotti empieza a ser el que era y puede que experimente un tramo final de temporada excelente, a Navas le queda mucho margen de mejora. Está más entonado el palaciego pero le faltan detalles que tiene todavía guardados.

Por último, Luis Fabiano y Negredo. El primero, desde que hizo esas controvertidas declaraciones vía twitter, parece otro jugador (no quiero pensar mal), mucho más implicado, trabajador, fajándose en defensa y colaborando mucho más en las jugadas de ataque. Negredo (siempre defendí a este jugador, no es sólo ahora) no sólo me parece un excelente goleador, sino que me parece un futbolista con una clase extraordinaria, capaz de dar pases y hacer goles inverosímiles que más de un día provocarán la pañolada en el Pizjuán.

Seguimos 7º, empatados a puntos con el Athletic (38 pero con un partido menos para los vascos) y a dos del Español, que ayer perdió en su casa frente al Mallorca.

Poco a poco.

Mirar más para arriba me parece demasiado atrevido.

Para el final dos cositas de los dos entrenadores.

Manzano.

No voy a darle palos, y menos cuando gana como ayer, pero me sorprende que cuando el partido va resuelto con un 2-0 haga los cambios con mucho tiempo para el final mientras que cuando pierde tarde un mundo en hacerlos, incluso haya ocasiones en que ni agote los tres permitidos.

Preciado.

Tras la rueda de prensa que escuché ayer, me gustaría decirle unas cuantas cositas.

Primero, según su opinión, la regla de penalti y expulsión en clara ocasión de gol no debe existir. Rubinos, según usted, la pitó porque así está establecido pero que eso es cargarse el fútbol. Pues bien, yo comprendo que las situaciones desesperadas (ver de cerca el precipicio del descenso) hagan decir cosas que no tienen mucho sentido, pero por proponer normas nuevas en el reglamento que no quede; si le parece bien, a partir de ahora, los 11 futbolistas pueden coger el balón con las manos, eliminamos el fuera de juego, todos los espectadores tendrán un megáfono para que todos hagamos de entrenadores (esto último tendría muy buena acogida), habrá 22 balones y nadie descenderá a segunda división. ¿Le parece bien? Todo sea porque se salve su Sporting. Ese equipo tan simpático que nos recibe en el Molinón como si les fuera la vida en ganarnos y esa afición tan caballerosa que nos recibe a palos (nunca mejor dicho) cada vez que la mejor afición del mundo pisa tierras asturianas.

Segundo, nosotros no somos azules. Somos del Sevilla FC. No necesitamos unirnos con nadie para existir. Estamos acostumbrados a ir solos (mejor que mal acompañados) por el mundo. Ese es su problema, que no tiene rivales con los que alimentar su rivalidad y se los busca a 1000 km de su casa.

Pues eso, pa casa.

martes, 1 de marzo de 2011

Ganar o ganar.

Después de un puente en la Alpujarra granadina que no me impidió ver el encuentro entre nuestro Sevilla y el tercer equipo de la capital de España, vuelve la normalidad y, casi sin darnos margen de análisis, otro partido de liga.

Otra final.

Es cierto que el equipo está dando últimamente una mejor imagen sobre el terreno de juego y eso tiene que verse reflejado en el campo. A mí no me sirve en absoluto el jugar como los ángeles y palmar una vez tras otra.

Primero, ganar. Segundo, jugar bien.

Y no al revés.

Se presenta ante nosotros un rival que, después de pasarlas canutas ellos y su entrenador, parece que sus aguas se han tranquilizado algo en las últimas semanas. Un rival, a priori, inferior. Y esa es la peor de las noticias que nos pueden dar a los sevillistas.

Todos sabemos que nos estamos especializando en resucitar a equipos de ahí abajo y en hacer que jugadores que no le han metido un gol al arco iris en su vida contra nosotros parezcan el mismísimo Van Basten.

Vuelven Palop, Kanouté y Romaric.

A ver que pasa en la portería...

Yo mantengo lo mismo que dije después de la eliminación en Oporto. Me dan igual las rotaciones y tener (a estas alturas no sirve ya de mucho) a todos los jugadores enchufados.

Deben jugar los 11 mejores.

Y así será más viable que los tres puntos se queden esta noche en casa.

No hay opción a más tropiezos y, sobre todo, viendo los próximos partidos que se nos vienen encima.

Ganar o ganar.

Lo demás son pamplinas.

jueves, 24 de febrero de 2011

Con 45 minutos no basta...

Pues no.

Si los que inventaron el fútbol decidieron, en su día, que los partidos deberían durar 90 minutos fue por algo; por mucho que el Sevilla se empeñe en tirar, por sistema, medios partidos.

Salió el equipo acarajotado y sin enterarse de la película, y ésta tenía un argumento claro: había que marcar dos goles.

Pues transcurría la primera parte casi sin acercamientos al área rival (menos el tiro inicial de Kanouté -ay, si hubiera entrado eso...-) y viendo que, como dije en la previa, pasaban los minutos y el Sevilla no aparecía.

El segundo tiempo fue otra cosa totalmente distinta y, a falta de 20 minutos, Luis Fabiano hace el 0-1 tras una jugada preciosa y mejor asistencia de Negredo. Quedaba tela y encima el Oporto se queda al poco del gol con uno menos.

Ocasión que ni soñada para darle la vuelta a la eliminatoria.

Pero no.

Alexis se empeñó en establecer la igualdad numérica y se autoexpulsó, a falta de 10 minutos para el final.

Lo demás, un quiero y no puedo y con los portugueses (grada, banquillo y jugadores) de miedo hasta las trancas.

Ésta, la lectura del partido.

Ahora, mi opinión de simple aficionado y dispuesto a meterme en el papel de entrenador que todos llevamos dentro.

Varias cositas:

- A ver si me explico con claridad: a día de hoy, Medel es im-pres-cin-di-ble. Se puede decir más alto pero no más claro. Un jugador que ha demostrado con creces que era uno de los pilares que le faltaban a este equipo y que, encima, viene de pretemporada no puede quedarse en el banquillo en este encuentro vital. De hecho, Rakitic mejora bastante con el chileno en el campo.

- Varas, inmensamente espectacular. Es curioso como este chaval, con su juventud y situación perenne de suplente, transmite la serenidad y tranquilidad que transmite.

- Zokora, parece que no se ha enterado que ha venido el pitbull y que no va a oler la titularidad, a menos que se espabile o que el entrenador haga lo que ha hecho hoy.

- No sé quien ha dicho que Navas estaba empezando a ser el que era antes de la lesión. Y yo digo que ¡ja! Salvo la jugada de pase a Perotti, no ha hecho ABSOLUTAMENTE NADA.

- Fazio empieza a ser un central de categoría. Por tanto, pido continuidad para él porque es el central con más nivel de nuestro equipo.

- Kanouté ha hecho, posiblemente, el peor partido desde que se viste nuestra camiseta.

- Se ha hablado mucho de Hulk y Falcao. Pues, señores, yo me quedo con Luis Fabiano y Negredo 120 veces de cada 100.

- Por último, Manzano y Alexis. O Alexis y Manzano.

El entrenador lleva ya varias ocasiones en las que patina y bastante. Desde la alineación inicial hasta los cambios. Señor Manzano: Alexis no está ni para un equipo que aspire a la permanencia. Y usted lo pone de titular, le sacan amarilla al poco de empezar, estuvo a punto de ser expulsado en esa primera parte y lo mantiene hasta que le expulsan (obvio). Quita a Sergio Sánchez y deja al malagueño.

Desde luego, yo no tengo ni puñetera idea de fútbol.

No voy a insistir más en este asunto. Creo que las opiniones vertidas sobre este tema en la mayoría de blogs sevillistas lo dicen todo.

Ya sólo nos queda la liga. Más vale que nos pongamos todos las pilas, empezando por el entrenador y jugadores y terminando por la afición.

De aquí al final, con un partido cada 7 días, deben jugar los mejores. Nada de amiguismo ni rotaciones. Los 11 mejores y punto.

Aún así, digno papel de nuestro equipo en las dos competiciones del K.O. de esta temporada. La pena es que en la liga no está siendo lo mismo. Así que ya podemos tomarnos el partido del sábado como lo que es: la enésima final liguera.

O si no, esto va a ser muy largo...